La historia detrás
Cuando el sol se asoma después de días grises, la inspiración puede llegar de formas inesperadas. Así le sucedió a Jeff Lynne, líder de Electric Light Orchestra, mientras buscaba material para el álbum doble Out of the Blue. Encerrado en un chalet suizo, rodeado de niebla y nubes, pasó varios días sin encontrar una idea clara. De repente, el cielo se despejó, revelando una vista impresionante de los Alpes, y la luz del sol pareció desbloquear su creatividad. En las dos semanas siguientes, no solo compuso Mr. Blue Sky, sino también otras trece canciones, dando forma a lo que sería el concepto "Concerto for a Rainy Day" dentro del álbum.
La grabación de Mr. Blue Sky, que se llevó a cabo en los estudios Musicland en Munich, Alemania, se benefició de arreglos que evocan a los Beatles, con citas armónicas y rítmicas que recuerdan a temas como "Martha My Dear" o "A Day in the Life". Incluso se tomó prestado el inicio de piano y batería de "Do You Remember Walter" de The Kinks. El sonido distintivo de la canción se enriquece con el uso prominente de un instrumento similar a un cencerro, que en realidad era el sonido de un extintor, acreditado a Bev Bevan en la percusión. La pieza también destaca por su uso innovador del vocoder, una tecnología que Electric Light Orchestra ayudó a popularizar en la época, y que se utiliza para cantar la frase que da título a la canción, así como la instrucción final "please turn me over", invitando al oyente a darle la vuelta al disco de vinilo. Esta particularidad, junto con su melodía pegadiza y su energía, la ha convertido en una de las canciones más reconocidas de la banda, llegando al puesto número 6 en el Reino Unido y al 35 en la lista Billboard Hot 100 de Estados Unidos.