La historia detrás
Cuando te sumergís en *Turn to Stone*, la primera sensación es la de un gancho potente que te atrapa de inmediato, una energía que te impulsa desde el primer acorde. Es el tema que abre el ambicioso doble álbum Out of the Blue, y ya desde ahí marca el tono. Lo interesante es que, de los cuatro sencillos que salieron de ese disco, este fue el primero en presentarse al público. Si bien en el Reino Unido alcanzó el puesto 18 y se mantuvo en listas por doce semanas, no llegó al top 10 como otros temas del álbum. Sin embargo, cruzando el Atlántico, la cosa fue distinta: trepó al puesto 13 en Estados Unidos y al número nueve en Canadá a principios de 1978.
La gestación de esta canción tiene un detalle particular. Jeff Lynne la compuso en Suiza, en medio de una maratón de escritura de dos semanas para el álbum. Él mismo se encargó de la línea de bajo con el Moog, un elemento distintivo que le da esa base rítmica tan particular. Jeff Lynne ha mencionado que Turn to Stone es una de sus favoritas, destacando su simplicidad pero a la vez su capacidad evocadora, y le encanta el ritmo de "shuffle". Incluso, en una parte del medio, se anima a hablar muy rápido, algo que él solía hacer para añadir un toque inesperado y evitar que la canción se volviera monótona. En 2008, recibió un reconocimiento por haber superado el millón de reproducciones en radio. Los críticos la describieron como un rock épico y orquestado, una mezcla entre ganchos pop con cuerdas y un rock contundente, con armonías de falsete que dialogan con la voz principal. Se dice que el sonido de violonchelo marca el compás de forma casi hipnótica.