El álbum abre con Turn to Stone, una pieza que combina ganchos pop con cuerdas y una base rockera potente. La canción presenta un momento peculiar donde la música se detiene abruptamente, dejando solo las voces con un ligero efecto y los golpes de batería de Bev Bevan. Le sigue It’s Over, que evoca una sensación clásica, con acordes sencillos que dan paso a un ritmo marcado y cuerdas que añaden una atmósfera envolvente, todo ello realzado por unas voces cristalinas y ascendentes. Sweet Talkin’ Woman marca un acercamiento al sonido disco, una melodía con cuerdas que, gracias a su ritmo bailable y la percusión de Bevan, se convirtió en un éxito de la época.
Across the Border inicia con un sonido similar a un tren en movimiento, similar al utilizado en una canción de ABBA, y presenta un solo de violín de Mik Kaminski. La canción adopta un estilo con influencias mexicanas, con una melodía vocal que recuerda a los Beach Boys, y las voces de Lynne y Groucutt entrelazándose en un estilo staccato. En la segunda cara, Night in the City comienza con teclados que imitan el bullicio del tráfico, acompañados de secciones de cuerdas frenéticas que crean una atmósfera urbana intensa. Starlight, inspirada por las noches estrelladas en Suiza, buscaba un aire de rhythm and blues, similar a Al Green, según Bev Bevan. Por otro lado, Jungle toma un giro inesperado, incorporando efectos sonoros de animales y un interludio de baile, descrito por algunos como una excentricidad del álbum.