La historia detrás
Este *Medley: Kansas City / Hey‐Hey‐Hey‐Hey!* de The Beatles es un buen ejemplo de cómo la banda podía tomar temas ajenos y hacerlos completamente suyos. La energía que le imprimen a esta combinación de canciones es palpable, y se siente como si estuvieran divirtiéndose en el estudio. Es una pieza que, a pesar de su duración de 2:33, condensa una potencia rítmica y un espíritu rockero que la hacen destacar.
La grabación de este tema se dio en un contexto particular para la banda. Para cuando se trabajó en el álbum Beatles for Sale, The Beatles venían de una intensa actividad de giras que los había catapultado a un fenómeno global en 1964. Esa fatiga se reflejó en un tono general del disco que se alejaba de la euforia de trabajos anteriores. A pesar de ello, el equipo técnico, incluyendo a ingenieros como Tony Clark, Geoff Emerick, A. B. Lincoln y Norman Smith, junto a la producción de George Martin, logró capturar esa energía cruda. El álbum, lanzado en el Reino Unido el 4 de diciembre de 1964 por el sello Parlophone, no tuvo una distribución amplia en Estados Unidos hasta 1987.