La historia detrás
Cuando Eric Clapton se dispuso a grabar 461 Ocean Boulevard, su segundo álbum solista, lo hizo tras un período de tres años alejado de los estudios, un tiempo que dedicó a recuperarse de su adicción a la heroína. La dirección que da título al disco, en Golden Beach, Florida, fue el lugar donde vivió mientras se gestaba esta nueva etapa musical. Fue en este mismo espacio, y en los cercanos Criteria Studios en Miami, donde se grabó el álbum entre abril y mayo de 1974. La conexión fue tan fuerte que, al terminar, Clapton y su mánager recomendaron la casa y el estudio a los Bee Gees, quienes luego se mudarían allí para trabajar en su álbum Main Course.
La gestación de 461 Ocean Boulevard tuvo un impulso particular. Después de su recuperación, Clapton se reencontró con la música, revisando viejos discos de blues y escuchando nuevas propuestas. Fue entonces cuando recibió una cinta de demostración de Carl Radle, un antiguo colaborador, que incluía canciones interpretadas junto al tecladista Dick Sims y el baterista Jamie Oldaker. A Clapton le parecieron "simplemente soberbias" y le inspiraron para componer nuevo material. Quiso que las canciones quedaran lo más abiertas posible para que los músicos que lo acompañarían en la grabación pudieran aportar su propia visión. Para las sesiones, Clapton recurrió a su icónica guitarra Fender Stratocaster, apodada 'Blackie', y para las partes de slide utilizó varias Gibson ES-335, además de guitarras acústicas Martin. El productor Tom Dowd estuvo al mando de la grabación, buscando un sonido que fusionaba el blues rock con toques de funk.