Acordes en preparación
Todavía no analizamos el audio de esta canción. Cuando esté listo, vas a ver el reproductor de acordes sincronizado con el video.
Del álbum
Llegando los monos
Sumo · 1986 · Track 7
Datos
La historia detrás
La canción Los viejos vinagres de Sumo suena a fiesta, pero no es una fiesta cualquiera: es una que se burla de quienes se creen modernos solo por seguir modas. El tema arranca con un groove funk que engancha al instante, ese estilo que Ian Dury and the Blockheads popularizaron en los 70 y que aquí se mezcla con el post-punk argentino. La letra, en cambio, juega al revés: no habla de los viejos amargados, sino de esos jóvenes que se visten de novedad pero repiten los mismos gestos vacíos. La ironía está en el título y en el verso de Rubén Darío que se cita: "Juventud, divino tesoro", pero aplicado a quienes, con 12 o 30 años, ya actúan como reaccionarios. Luca Prodan lo dejó claro en el escenario del Festival Chateau Rock de 1987: Los viejos vinagres no tienen edad, tienen mentalidad.
El tema nació como un encargo del productor para repetir el éxito de La rubia tarada, y funcionó: se convirtió en el sencillo más destacado de Llegando los monos, el segundo disco de Sumo editado en mayo de 1986 bajo CBS Records. La grabación fue autoproducida por la banda, con Mario Breuer manejando los controles y Walter Fresco como director artístico, pero el resultado sonó fresco, sin pretensiones. El álbum se presentó en vivo en Obras Sanitarias el 9 de agosto de ese mismo año, y quedó registrado en un video que hoy parece un documento de época. Con solo 3 minutos y 17 segundos, la canción no necesita más: su ritmo contagioso y su letra mordaz la hicieron destacar en una escena donde bandas como Soda Stereo o Virus marcaban tendencia.