La historia detrás
Lookaway, según DoReSol
Lookaway es la canción que cierra Roots, el disco donde Sepultura se sumergió en los ritmos de Brasil para crear algo que sonaba a selva y a metal al mismo tiempo. No es un tema que avanza en línea recta: arranca con un golpe de batería seco, casi tribal, y luego se abre en capas de percusión que se entrelazan como lianas en el bosque. El bajo de Paulo Jr. dibuja líneas graves que se clavan en el suelo, mientras las guitarras de Andreas Kisser y Max Cavalera tejen melodías que suben y bajan como olas. Lo más llamativo es cómo la canción respira: hay momentos en los que todo se detiene, solo para volver con más fuerza, como si el ritmo mismo tuviera vida propia.
Grabada en Estados Unidos pero con el alma de Brasil en cada nota, Lookaway nació en medio de un experimento. Sepultura ya había explorado sonidos latinos en Chaos A.D., pero aquí fue más lejos: invitaron a Carlinhos Brown para que guiara las secciones de percusión, mezclando tambores indígenas con golpes de batería industrial. Los ingenieros Rob Agnello, Chuck Johnson y Richard Kaplan registraron todo en capas, sin prisa, dejando que los errores —o los aciertos inesperados— quedaran atrapados en la cinta. La mezcla, a cargo de Steve Sisco y Andy Wallace, le dio ese aire sucio y orgánico que hace que el tema suene como si estuviera vivo. Duró cinco minutos y veintiséis segundos, pero en ese tiempo caben siglos de historia.
Del álbum
Roots
Sepultura · 1996 · Track 8
Datos
Créditos
Letra Jonathan Davis
Música Sepultura, DJ Lethal