La historia detrás
Cuando te sumergís en Little Girl Blue, te encontrás con una pieza que te invita a un espacio íntimo, casi como si estuvieras en ese club exclusivo del que habla el título. La voz de Nina Simone, con esa cualidad tan suya que puede pasar del susurro a la intensidad, te envuelve. Lo interesante de esta grabación, que es su primer álbum, es que se hizo a finales de 1957, pero no vio la luz hasta febrero de 1959. Esta demora generó cierta insatisfacción en Simone con el sello discográfico, llevándola a firmar con otro en abril de ese mismo año, justo cuando ya estaba trabajando en su siguiente material.
La canción, con una duración de 4:19, muestra esa forma tan particular de Nina Simone de usar el silencio y la mínima instrumentación para crear un impacto emocional profundo. Su estilo, que se podría describir como ecléctico, bebía de fuentes como el jazz y el soul, y en esta pieza se percibe una conexión con la manera de componer de Duke Ellington, especialmente en esa sensación de improvisación y cercanía espiritual. Eunice Kathleen Waymon, su nombre real, nacida en Tryon, Estados Unidos, en 1933 y fallecida en Carry-le-Rouet, Francia, en 2003, era conocida como la "High Priestess of Soul", y su voz, con un rango que sorprendía y su particular uso del "breathiness", era un vehículo perfecto para transmitir la pasión y los matices de sus interpretaciones.