La historia detrás
La melodía de I’ll Follow the Sun tiene una cualidad que invita a la calma, casi como un susurro que te acompaña en un día tranquilo. Con una duración de apenas 1:51, esta pieza de The Beatles se siente como un momento de introspección. La grabación contó con la labor de ingenieros como Geoff Emerick, Ron Pender y Norman Smith, bajo la supervisión del productor George Martin.
Esta canción forma parte de Beatles for Sale, el cuarto álbum de estudio de la banda inglesa, lanzado en el Reino Unido el 4 de diciembre de 1964. Para ese entonces, The Beatles ya eran un fenómeno global, y el álbum reflejó una cierta fatiga tras las giras intensivas de 1964. A diferencia de trabajos anteriores más enérgicos, Beatles for Sale exploró un tono más pausado. La versión estadounidense de este álbum no estuvo disponible hasta 1987, cuando el catálogo de la banda se adaptó para el formato CD.