La historia detrás
La canción *I Can’t Be With You* de The Cranberries, con su duración de 3:08, se incluye en el segundo álbum de estudio de la banda, titulado No Need to Argue. Este trabajo, lanzado en octubre de 1994, se convirtió en el más exitoso comercialmente para el grupo irlandés, alcanzando ventas superiores a los 17 millones de copias a nivel mundial para 2014. El sonido general de No Need to Argue se percibe como más intenso y sombrío en comparación con su álbum debut, Everybody Else Is Doing It, So Why Can't We?. Este cambio se manifestó en algunas pistas con una mayor presencia de distorsión y un volumen elevado, reflejando la experiencia adquirida por el baterista Fergal Lawler y el resto de la banda tras dos años de giras intensas. La producción de este álbum estuvo a cargo de Julie Gardner y Stephen Street, quienes también se desempeñaron como ingenieros de grabación junto a Julie Gardner.
Formada en Limerick en 1989, The Cranberries se consolidó con Dolores O'Riordan en la voz, Noel Hogan en la guitarra, Mike Hogan en el bajo y Fergal Lawler en la batería. Si bien se les asocia principalmente con el rock alternativo, su música fusiona elementos de indie pop, post-punk, folk irlandés y pop rock. Su salto a la fama internacional llegó con su primer disco, Everybody Else Is Doing It, So Why Can't We?, que vendió más de cinco millones de unidades solo en Estados Unidos. La banda experimentó un gran éxito en los años 90, con más de 15 millones de álbumes vendidos en Estados Unidos y cuatro álbumes dentro del top 20 de Billboard 200. Tras un período de inactividad, se reunieron para giras por Norteamérica, América Latina y Europa a principios de la década de 2010, lanzando su sexto álbum, Roses, en 2012.