La historia detrás
La canción Honey Pie, nacida de la pluma de Paul McCartney y acreditada a la dupla Lennon–McCartney, es un guiño directo al estilo de los music halls británicos. La historia que narra gira en torno a una actriz de renombre, a la que se refiere con el cariñoso apodo de "Honey Pie", que triunfa en Estados Unidos. Su antiguo amor la añora y desea su regreso a Inglaterra. Esta premisa, la de un admirador humilde que anhela el retorno de su amada, evoca tramas típicas de esos espectáculos de antaño. Para capturar esa atmósfera sonora de época, se añadieron efectos de "chasquidos" provenientes de discos de 78 revoluciones por minuto, junto con la frase "Now she's hit the big time!". La pieza arranca con una introducción más pausada que luego da paso a un ritmo más ágil.
La grabación de Honey Pie comenzó el 1 de octubre de 1968 en los Trident Studios, ubicados en Wardour Street, Londres. Se registró una única toma el primer día, aunque es probable que se realizaran y borraran varios ensayos previos. Al día siguiente, McCartney grabó su voz principal y se sumó una parte de guitarra. Según George Harrison, fue John Lennon quien ejecutó el solo de guitarra. El arreglo de vientos, a cargo de George Martin, se completó dos días después, el 4 de octubre. McCartney añadió una última capa vocal al final de la sesión. Antes de que las sesiones de grabación del álbum The Beatles (conocido como el "White Album") dieran inicio, se registró una maqueta de Honey Pie en el estudio casero de George Harrison en Esher. Esta versión preliminar presentaba letras ligeramente distintas y carecía de la introducción que encontramos en la versión final. Dicha maqueta vio la luz en 1996, incluida en Anthology 3, y posteriormente en la edición Super Deluxe de The Beatles en 2018. El arreglo de clarinetes, según Alan W. Pollack, crea un efecto de "rocío de agua en terceras paralelas", mientras que los saxofones ejecutan armonías muy unidas. El ingeniero de grabación de esta pieza fue Barry Sheffield.