Acordes en preparación
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Del álbum
Doolittle
Pixies · 1989 · Track 5
Datos
La historia detrás
La primera vez que Here Comes Your Man suena, el bajo y la batería entran como un tren que no frena. No hay introducción larga ni adornos: solo ese riff de guitarra que se repite, limpio y pegajoso, mientras la voz de Black Francis avanza con una letra que parece sacada de un sueño febril. El acorde que abre la canción —el mismo que Jimi Hendrix usaba en Purple Haze— le da un aire de familiaridad engañosa, como si ya la hubieras escuchado antes pero sin saber bien de dónde. La mezcla de lo acústico con lo eléctrico, ese juego entre lo suave y lo abrupto, es lo que hace que el tema no suene a nada más en el Doolittle, el disco donde quedó atrapado entre canciones más oscuras y experimentales.
La canción nació cuando Black Francis tenía catorce o quince años, pero los Pixies la rechazaron una y otra vez en sus primeros años. En 1987, cuando grabaron la maqueta The Purple Tape, el tema ya estaba ahí, pero el grupo la veía como "la canción de Tom Petty" —demasiado pop, demasiado directa para un sonido que buscaba romper con lo convencional. El productor Gil Norton fue quien insistió en grabarla para Doolittle, aunque el propio Francis admitió que, al principio, le daba vergüenza incluirla. Durante las sesiones en Downtown Recorders y Carriage House (Boston y Stamford, entre octubre y noviembre de 1988), el guitarrista Joey Santiago dobló el riff en una Rickenbacker de 12 cuerdas y una Telecaster, creando ese contraste entre lo cristalino y lo rasposo que define el tema. El resultado fue un single que, contra todo pronóstico, llegó al tercer puesto en el Billboard Modern Rock Tracks en 1989 y que, décadas después, la Independent Singles Chart británica coronó como número uno. En 2019, la Recording Industry Association of Canada le dio disco de oro, pero lo más curioso es que Francis escribió la letra inspirado en vagabundos que morían en el terremoto de California de 1971, un detalle que la aleja por completo de cualquier cliché romántico.