La historia detrás
Cuando te sumergís en *Hand of Doom*, te encontrás con una pieza que va directo al hueso del heavy metal, con una duración de 7 minutos y 8 segundos que te permite explorar cada rincón de su atmósfera. La música, que se atribuye a la totalidad de Black Sabbath —Tony Iommi, Geezer Butler, Bill Ward y Ozzy Osbourne—, se siente como un viaje denso y pesado. La letra, en cambio, es obra de Geezer Butler, y nos lleva a un terreno oscuro, reflejando la cruda realidad de soldados estadounidenses que regresaban de la guerra de Vietnam a fines de los años 60, lidiando con adicciones severas, especialmente a la heroína, como una forma de sobrellevar el estrés postraumático. Es una imagen sin adornos del uso de drogas duras como autocalma.
Este tema se grabó en un lapso muy corto, apenas unos días en junio, para formar parte del álbum *Paranoid*. El productor Rodger Bain estuvo al mando de la grabación. El álbum, lanzado por el sello Vertigo en el Reino Unido el 18 de septiembre de 1970 y en Estados Unidos el 7 de enero de 1971 a través de Warner Bros. Records, es fundamental en la discografía de la banda. Contiene otras canciones emblemáticas como *Iron Man* y *War Pigs*, además del tema que da título al disco, que fue el único top 20 de la banda en el Reino Unido. La influencia de esta canción ha trascendido, con versiones realizadas por bandas como Danzig, quienes le dieron un giro con nuevas letras y arreglos, Orange Goblin y Slayer para un álbum tributo. Incluso la banda Tool la ha interpretado en sus presentaciones en vivo.