Pink Floyd terminó su álbum The Dark Side of the Moon en 1973 con la canción Eclipse. Fue escrita y cantada por Roger Waters, con voces de apoyo de David Gilmour y Rick Wright. Cuando Waters se fue, Gilmour se encargó de los versos principales en las versiones en vivo.
Pink Floyd escribió Eclipse como una canción que habla de un fenómeno astronómico. No es una descripción técnica, pero sí toca el tema de la oscuridad, el bloqueo de la luz y la idea de un cuerpo que se oculta. La canción no se centra en la ciencia, sino en la sensación que deja un eclipse: una pausa en la luz, un momento de silencio que deja todo en penumbra. La duración es corta, solo un minuto y medio, pero en ese tiempo se siente como si estuvieras mirando algo que se va alejando, como si la oscuridad fuera una sombra que se mueve lentamente. La letra no da muchos detalles sobre lo que es un eclipse, pero deja una impresión de algo que pasa, algo que no se repite, algo que deja una huella.