La historia detrás
La historia detrás de Don’t Pass Me By es bastante particular. Fue la primera composición de George Harrison en ser incluida en un disco de The Beatles, y además, es la única que él mismo interpreta vocalmente en este álbum. La grabación de esta pieza se llevó a cabo durante las sesiones del disco que en el mundo hispano se conoce como el Álbum Blanco, lanzado en noviembre de 1968 por Apple Records. Este álbum, que se presentó como un doble, se distinguía por una portada completamente blanca, desprovista de imágenes o textos más allá del nombre de la banda en relieve, un contraste deliberado con la vibrante cubierta de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band.
Aunque Don’t Pass Me By no tuvo un lanzamiento como sencillo en el Reino Unido o Estados Unidos, las mismas sesiones de grabación dieron origen a otras canciones que sí se publicaron como sencillo, como Hey Jude y Revolution, en agosto de 1968. El Álbum Blanco en general se caracteriza por un estilo fragmentado y una gran diversidad de géneros musicales. The Beatles, formados en Liverpool, habían recorrido un largo camino desde sus inicios en el skiffle y el rock and roll de los años cincuenta, explorando hasta el rock psicodélico e incorporando elementos clásicos de manera innovadora. Su popularidad, que comenzó con la llamada "Beatlemanía", evolucionó a medida que sus composiciones se volvían más complejas, llegando a ser vistos como un reflejo de los ideales progresistas y extendiendo su influencia a las revoluciones sociales y culturales de la década de 1960. La banda, en su formación más conocida a partir de 1962, estaba compuesta por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr.