La historia detrás
Soda Stereo grabó Disco eterno en 1995, como parte del álbum Sueño Stereo. Fue escrita por los tres integrantes del grupo. La canción se convirtió en un sencillo exitoso, junto con otras dos del mismo álbum. En una entrevista, Gustavo Cerati explicó que el tema habla de una relación a distancia, como si se construyera en la imaginación y luego se viviera. Se refirió a su historia con Cecilia Amenábar.
La canción mezcla rock alternativo y neopsicodelia, con sonidos electrónicos y ambientales. Comienza con un riff de guitarra, seguido por bajo y batería. Luego entra la guitarra rítmica y la primera estrofa. El estribillo se repite, y al final, el riff vuelve a sonar. En algunas versiones, la frase "Abrir el Sueño Stereo" se cambia por "Abrir a Soda Stereo".
En vivo, la banda modifica la canción: empieza con un sonido repetitivo de guitarra, luego el riff y los demás instrumentos. Al final, el sonido repetitivo vuelve, pero más largo que en la versión original.