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Canción Animal

por Soda Stereo · álbum Canción Animal

De Música Ligera

Tonalidad E Tempo 120 bpm Compás 4/4 Dificultad Intermedio 🇪🇸 Español
De Música Ligera

Soda Stereo — De Música Ligera

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Tono
E
Capo
0
Texto
Auto
◫ Modo Cine Lyric Video
Intro
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Verso
Bm G D
Ella durmio
A Bm G D A
Al calor de las masas
Bm G D
Y yo desperté
A Bm G D A
Queriendo soñarla
Bm G D A
Algún tiempo atras
A Bm G D A
Pensé en escribirle
Bm G D
Y nunca sortié
A Bm G D A
Las trampas del amor
Coro
Bm G D
De aquel amor
A Bm G D A
De música ligera
Bm G D A
Nada nos libra
A Bm G D A
Nada más queda
Solo
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Verso
Bm G D
No le enviaré
A Bm G D A
Cenizas de rosas
Bm G D
Ni pienso evitar
A Bm G D A
Sus roces secretos
Coro
Bm G D
De aquel amor
A Bm G D A
De música ligera
Bm G D A
Nada nos libra
A Bm G D A
Nada más queda
Solo
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Bm G D A
Coro
Bm G D
De aquel amor
A Bm G D A
De música ligera
Bm G D
Nada nos libra
A Bm G D A
Nada más queda
Nada más
( Bm G D A )
Refrão Final
Bm G D A
Nada más queda
Bm G D A
Nada más queda
Bm G D A
Nada más queda
Bm G D A
Nada más queda
Final
G D
Soda Stereo registró «De música ligera» durante el primer semestre de 1990, publicándola como el primer sencillo de Canción animal, su quinto álbum de estudio. La canción fue compuesta por Gustavo Cerati y Zeta Bosio, y tiene una duración de 3 minutos y 34 segundos. El tema es señalado como el más conocido, popular y emblemático del grupo, además de funcionar como un himno argentino. Se lo considera uno de los himnos del rock en español y una de las composiciones más reconocidas del rock argentino, siendo también una de las canciones más elegidas por el público. La canción fue la que cerró El Último Concierto de la banda. Al terminar su interpretación, Cerati, visiblemente emocionado, agradeció a los fanáticos y colaboradores que acompañaron a la banda hasta el éxito, cerrando su discurso con la ya célebre frase "¡Gracias... Totales!". Ese instante está reconocido como uno de los más memorables y emotivos en la historia del rock en español. En cuanto a reconocimientos, «De música ligera» alcanzó el puesto número 1 en el ranking de las 500 mejores canciones del rock iberoamericano elaborado por Al Borde en 2006, siendo elegida así como la mejor canción del rock en Iberoamérica de toda la historia. También ocupó el puesto 20 en la lista de las 20 mejores canciones del rock en español confeccionada por E! en 2011, el puesto 4 en el ranking de las 100 mejores canciones del rock argentino realizado conjuntamente por Rolling Stone Argentina y MTV en 2002, y nuevamente el puesto 4 en una lista equivalente publicada por Rock.com.ar en 2007. A escala global, el sitio recopilatorio de críticas musicales Acclaimed Music la ubicó en el puesto 27 entre las mejores canciones editadas en 1990, y en el puesto 293 dentro del conjunto de la década de los noventa. La canción tomó forma de manera casi espontánea: comenzó a gestarse durante una prueba de sonido previa a un concierto celebrado en la ciudad de Mexicali, México, en 1989. Allí, los músicos comenzaron a trabajar sobre una secuencia de cuatro acordes mientras Cerati probaba palabras que encajaran con la melodía. El propio compositor declaró: "Estaba convencido de que este iba a ser un superhit." Y efectivamente así ocurrió. Según su autor, los dos primeros versos del tema representan el anhelo de crear una canción con capacidad de llegar a las masas dentro del álbum. La línea «ella durmió al calor de las masas, y yo desperté queriendo soñarla» alude a esa canción concebida con la intención de convertirse en un hit. El propio Cerati lo explicó en una entrevista realizada en 1990. El título y el espíritu de la pieza provienen de una colección de discos que pertenecía a los padres de Gustavo Cerati, titulada Clásicos ligeros de todos los tiempos. Musicalmente, toda la construcción del tema parte del riff y se sostiene sobre la secuencia que lleva la guitarra: cuatro acordes —Sim, SolM, ReM, LaM— que enfatizan el descenso Sol-Re, donde se concentra la energía de la canción. La aparente sencillez armónica resulta engañosa: ese descenso Sol-Re aparece en el centro de cada estrofa y no al inicio ni al final, como podría esperarse en una primera escucha. Es precisamente esa asincronía entre el canto y la armonía lo que genera la atracción que ha convertido al tema en una de las canciones más exitosas de la historia del rock latino. En aquel período, los integrantes del grupo habían retomado el contacto con sus raíces, particularmente con las bandas de rock argentino de los años setenta que habían escuchado durante su adolescencia. Esa influencia marcó el estilo general de Canción animal, así como el videoclip pensado para «De música ligera».