La historia detrás
La canción *Cry Baby Cry* de The Beatles, que aparece en el álbum doble conocido como *The White Album*, tiene un origen interesante ligado a una vieja rima infantil. John Lennon tomó elementos de la canción "Sing a Song of Sixpence" para crear esta pieza. De hecho, él mismo contó que la inspiración para algunas de las letras provino de un anuncio publicitario. La rima original que él recordaba decía: "Cry baby cry, make your mother buy". Curiosamente, en una entrevista de 1980, Lennon llegó a negar ser el autor, calificándola como "una basura". El tema se cierra con un fragmento corto, una especie de coda, que fue escrito por Paul McCartney y se conoce popularmente como *Can You Take Me Back*. Este segmento, de hecho, era un descarte de las sesiones de grabación de la canción *I Will*.
La grabación de *Cry Baby Cry* estuvo marcada por algunas tensiones dentro de la banda. El ingeniero de sonido Geoff Emerick dejó el estudio durante este período, en julio de 1968, en medio de las complejas sesiones del álbum. La base rítmica, la guitarra de Lennon y su voz en la introducción, el bajo de McCartney y la batería de Ringo Starr se grabaron el 16 de julio. A esto se sumaron el piano de Lennon y el armonio de George Martin. Dos días después, se añadieron las partes vocales de Lennon y McCartney, los panderos, los efectos de sonido y la guitarra solista de George Harrison. Esta última era una Gibson Les Paul que Eric Clapton les prestó y que, al final, se convirtió en un regalo permanente. El productor George Martin también aportó su armonio, un instrumento que ya había utilizado en otras canciones de la banda.