La historia detrás
La versión "undercover mix" de Cover Me, con sus seis minutos y cinco segundos de duración, nos sumerge en un sonido que se aleja de la crudeza de trabajos anteriores de Bruce Springsteen. Para este Born in the U.S.A., el artista y su equipo exploraron una producción más cercana al rock de los ochenta, con un uso marcado de sintetizadores y una batería con un golpe de caja muy presente.
Estas sesiones de grabación, que se extendieron por dos años entre enero de 1982 y marzo de 1984 en New York City, fueron increíblemente prolíficas. Se dice que de ellas surgieron entre 70 y 90 canciones. Algunas de estas piezas encontraron su camino como caras B, otras aparecieron en recopilatorios, y un número considerable se mantuvo inédito. Curiosamente, algunas de las ideas para estas canciones nacieron de una cinta de demos que Springsteen había grabado para su álbum anterior, Nebraska, lanzado en 1982. La producción de este álbum contó con la colaboración de Jon Landau, Steven Van Zandt y Chuck Plotkin, además del propio Bruce Springsteen.