Este álbum generó una campaña de promoción intensa, con siete sencillos, cinco videoclips y hasta remezclas bailables. El resultado fue un éxito comercial rotundo, convirtiéndose en el disco más vendido de 1985 y alcanzando el primer puesto en las listas de nueve países. Canciones como "Dancing in the Dark", "Born in the U.S.A.", "I'm on Fire" y "Glory Days" se posicionaron entre las diez más escuchadas en Estados Unidos. Se estima que ha vendido más de 30 millones de copias a nivel mundial, consolidándose como el álbum más exitoso de Springsteen y uno de los más vendidos de todos los tiempos. La gira mundial Born in the U.S.A. Tour, que se extendió entre 1984 y 1985, fue fundamental para afianzar su estatus de superestrella global.
El proceso creativo para Born in the U.S.A. tuvo orígenes interesantes. Algunas ideas surgieron de las cintas de demostración de su álbum anterior, Nebraska (1982). De hecho, la canción que da título al álbum, "Born in the U.S.A.", evolucionó a partir de una pieza llamada "Vietnam", escrita originalmente para un proyecto de película de Paul Schrader que finalmente no se concretó. La idea de usar el título de la película para la canción surgió mientras Springsteen trabajaba en ella. Además, el productor y manager Jon Landau impulsó la creación de un sencillo principal más potente, lo que llevó a la composición de "Dancing in the Dark", una pieza que, a pesar de las dudas iniciales de Springsteen, se convirtió en un éxito masivo. El álbum fue reconocido con su ingreso al Grammy Hall of Fame en 2012.