La historia detrás
La pieza Belinda May, parte de la banda sonora de L’alibi, nos sumerge en un universo sonoro particular. Su duración, de 2 minutos y 57 segundos, es un espacio concentrado donde la música teje una atmósfera. La firma detrás de esta composición es la de **Ennio Morricone**, un nombre que resuena con fuerza en el mundo de la música para cine. Su habilidad para crear melodías que se quedan grabadas es innegable, y este tema no es la excepción.
**Ennio Morricone**, nacido en Roma en 1928, fue un maestro en la creación de paisajes sonoros para la pantalla grande. Su legado abarca más de 500 bandas sonoras para películas y series. Si bien es muy reconocido por su trabajo en el género Spaghetti western, colaborando estrechamente con **Sergio Leone** en películas como Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965), El bueno, el feo y el malo (1966) y Hasta que llegó su hora (1968), su versatilidad lo llevó a explorar una vasta gama de géneros. Composiciones para películas como Días del cielo, La misión o Cinema Paradiso son ejemplos de la profundidad y el alcance de su obra, demostrando una capacidad única para la composición sinfónica y coral.