La historia detrás
Cuando te encontrás con Behind That Locked Door, lo primero que llama la atención es su aire de música country, algo no tan común en el repertorio de George Harrison. La canción se gestó en agosto de 1969, pensada como un mensaje de aliento para Bob Dylan. En ese momento, Dylan se preparaba para su regreso a los escenarios con un show importante en el Isle of Wight Festival, acompañado por The Band. La letra de Harrison habla de esa naturaleza esquiva de Dylan y del gran respeto que sentía por su obra. De hecho, es la segunda vez que Harrison le dedica una canción a su amigo, después de I'd Have You Anytime de 1968. La grabación, que tuvo lugar en Londres a principios del verano de 1970, cuenta con la participación destacada del virtuoso de la pedal steel de Nashville, Pete Drake, y dos tecladistas, Gary Wright y Billy Preston, quienes aportaron capas de sonido al estilo de The Band. A diferencia de la producción más ambiciosa que caracteriza a All Things Must Pass, esta pieza se distingue por una interpretación más sutil.
El álbum All Things Must Pass, donde se incluye Behind That Locked Door, salió a la venta en noviembre de 1970. Fue el primer trabajo en solitario de George Harrison tras la separación de The Beatles en abril de ese mismo año. Este disco triple, lanzado por Apple Records, mostró la evolución de Harrison como artista, influenciado por sus colaboraciones con músicos como Bob Dylan, The Band, Delaney & Bonnie and Friends y Billy Preston entre 1968 y 1970. En Behind That Locked Door, se percibe esa conexión con la música estadounidense, y de hecho, Alan Smith del NME la describió como una mezcla de country y Hawái. Una versión alternativa de esta canción se puede encontrar en la compilación de 2012, Early Takes: Volume 1.