La historia detrás
Ballad of Sir Frankie Crisp (Let It Roll), según DoReSol
La Ballad of Sir Frankie Crisp (Let It Roll) nos transporta a través de los muros de George Harrison y su propiedad, Friar Park. Compuesta como un homenaje a Frank Crisp, el abogado del siglo XIX que fuera el primer dueño de esta imponente residencia gótica en Henley-on-Thames, la canción evoca un recorrido sonoro por la casa y sus extensos terrenos. Se dice que las inscripciones y dichos peculiares de Crisp, que Harrison descubrió por toda la propiedad, inspiraron otras composiciones suyas, como Ding Dong, Ding Dong y The Answer's at the End. La atmósfera etérea de la grabación, marcada por el uso generoso de la reverberación por parte del coproductor Phil Spector, contribuye a esa sensación de viaje inmersivo.
La historia de Friar Park y su conexión con George Harrison se consolidó con la portada del álbum All Things Must Pass, grabada allí mismo. Esta asociación perdura incluso después de su fallecimiento en noviembre de 2001. La canción cobró nueva relevancia en 2009 al dar título a una compilación póstuma. Harrison, junto a su esposa Pattie Boyd, buscaba una propiedad más grande desde 1965, y en enero de 1970 adquirió Friar Park, una mansión de 120 habitaciones. La casa, construida en 1898, perteneció anteriormente a una orden religiosa y se encontraba en un estado de deterioro. Harrison describía a Crisp como una mezcla entre Lewis Carroll y Walt Disney. La limpieza inicial en Friar Park reveló vestigios de la época de Crisp, como grabados con frases ingeniosas. Los jardines, que cubrían unas 10 hectáreas, estaban tan invadidos por la maleza que se usaron lanzallamas para despejar algunas zonas.
Del álbum
All Things Must Pass
George Harrison · 1970 · Track 12
Datos
Créditos
Letra George Harrison
Música George Harrison