La historia detrás
Esta pieza instrumental de Pink Floyd, titulada Any Colour You Like, es un viaje sonoro que se sumerge en atmósferas psicodélicas y espaciales. Lo que la hace particular es la forma en que entrelaza distintas vertientes del rock progresivo. Richard Wright despliega un uso complejo de sintetizadores, creando un sonido que se alimenta de un bucle de cinta para generar ese solo de teclado ascendente y descendente tan característico. Por su parte, David Gilmour aporta un solo de guitarra armonizado, logrado con dos guitarras y el efecto UniVibe, que se fusiona con la textura del teclado. La canción, que dura 3 minutos y 25 segundos, comparte el mismo compás que Breathe, otro tema del álbum, e incluso una secuencia de acordes similar, aunque transpuesta.
La grabación de Any Colour You Like se extendió durante varios meses, entre octubre de 1972 y enero de 1973, y fue un proceso que presentó desafíos debido a los cambios de tono y la manipulación de efectos. El ingeniero de grabación fue Peter James y Alan Parsons, quien también participó en la mezcla junto a Chris Thomas. El propio grupo Pink Floyd asumió la producción. El título de la canción, según se especula, podría provenir de una frase común de un técnico de estudio, "You can have it any colour you like", haciendo eco de la famosa descripción del Ford Modelo T. Roger Waters, en una conversación con Phil Rose para su libro, sugirió una posible conexión con la forma en que se vendían productos en mercados, donde la oferta podía ser variada pero el color era siempre el mismo, sugiriendo una metáfora sobre la aparente libertad de elección.