Entre sus canciones, «Castigo» y «Principio y fin» destacan por su construcción. La primera tiene un riff que repite una progresión en do mayor con un giro inesperado en la armadura, mientras que la segunda juega con un cambio de tempo que la hace sentir más larga de lo que realmente es. También está «La luz y la ilusión», que cierra el disco con un aire más pausado, casi como un respiro después de las canciones más intensas. El tracklist completo tiene 20 temas, pero estos tres son los que mejor representan el equilibrio entre lo melódico y lo rítmico que el álbum propone.
Cuando salió, Vivi en do no buscaba sonar a ningún otro disco de reggae argentino de la época. Castro compuso la mayoría de las canciones en su casa de Maipú, antes de mudarse definitivamente a Buenos Aires, y eso se nota en la frescura de las letras. Para 2021, el tema «Tú sin mí», que no está en este álbum pero se volvió emblemático, ya había superado los mil millones de reproducciones en YouTube, un récord que luego se sumó a otros logros del artista, como ser el primer músico de rock argentino en liderar las listas de los tres mercados más grandes de Latinoamérica. Pero en 2010, el disco pasó casi desapercibido para el gran público, aunque hoy muchos lo consideran un puente entre sus primeros trabajos con bandas y su carrera solista consolidada.