Este álbum, Viveza, cuenta con quince canciones, entre las que se destacan Querido amigo, Viveza y Los Eduardos. La música de Cabrera se caracteriza por una exploración constante, y este trabajo no es la excepción. Su enfoque en la composición y los arreglos se refleja en la diversidad de temas que componen el disco, ofreciendo un panorama de su universo musical. La producción de Viveza se inscribe en un momento donde el artista ya había consolidado una identidad sonora, marcada por su paso por la escena musical uruguaya desde 1977 y sus experiencias internacionales, como su participación en el Festival de la Juventude en Moscú en 1985 o su estancia en La Paz, Bolivia, en 1988, donde realizó arreglos para músicos locales.
La obra de Fernando Cabrera, incluyendo Viveza, se nutre de una rica experiencia que va más allá de la simple interpretación. Su conocimiento en composición y orquestación, adquirido en el Conservatorio Universitario con figuras como Federico García Vigil y Coriún Aharonián, se trasluce en la estructura y el tratamiento sonoro de sus canciones. A lo largo de su carrera, ha colaborado con otros músicos, como Eduardo Mateo, y ha editado trabajos tanto en solitario como en proyectos colectivos, demostrando una inquietud artística que se mantiene vigente.