De los doce temas, cuatro se convirtieron en éxitos inmediatos. El cover de Everytime You Go Away —original de Hall & Oates— escaló hasta el primer puesto en Estados Unidos y el cuarto en Reino Unido, mientras que I’m Gonna Tear Your Playhouse Down y Everything Must Change repitieron en el top 20 británico. Incluso Tomb of Memories logró colarse en el puesto 16. Pero más allá de los números, lo interesante está en cómo Young y su teclista Ian Kewley firman cinco canciones propias, consolidando su sociedad creativa. El crítico Garry Bushell, en su reseña para Sounds, destacó esa madurez que el disco transmite, señalando que Laurie Latham logró despojar el sonido de adornos innecesarios sin perder intensidad.
La recepción comercial fue contundente: doble platino en Reino Unido y oro en Estados Unidos, cifras que hablan de un álbum que conectó con el público sin necesidad de reinventar la rueda. La reedición de 2007 en dos CDs, con remixes de 12" y temas en vivo, incluyó versiones extendidas y hasta dejó fuera Man in the Iron Mask del primer disco, reservándolo para el segundo. Un detalle curioso que demuestra cómo los lanzamientos posteriores a veces priorizan formatos sobre el orden original.