La producción de The Chronic es lo que realmente lo distingue, dando forma al subgénero G-funk dentro del gangsta rap. Dr. Dre construyó un sonido caracterizado por ritmos profundos y envolventes, inspirados en Parliament-Funkadelic, complementados con voces de acompañamiento emotivas y líneas de bajo ejecutadas con instrumentos reales, junto a sintetizadores agudos. A diferencia de otros artistas que dependían en gran medida de los samples, Dr. Dre utilizó uno o pocos samples por canción, creando un enfoque más orgánico. El álbum se convirtió en un éxito comercial, alcanzando el puesto número tres en el Billboard 200 y obteniendo triple platino por ventas de tres millones de copias en Estados Unidos, lo que lo posicionó entre los artistas más vendidos de 1993. Pasó ocho meses en el Billboard Top 10, y sus tres sencillos principales también llegaron al top diez del Billboard.
El impacto de The Chronic fue profundo, expandiendo la audiencia del hip-hop hacia zonas suburbanas con su sonido más suave y accesible en comparación con el rap de la Costa Este. Canciones como "Nuthin' but a 'G' Thang" se convirtieron en éxitos masivos, alcanzando el número dos en el Billboard Hot 100 y el primer puesto en las listas de Hot Rap Singles y Hot R&B Singles. El álbum se considera un hito por su producción innovadora y su influencia duradera en el género. En 2019, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos lo seleccionó para su preservación en el Registro Nacional de Grabaciones, reconociendo su significado cultural, histórico y estético.