Grabó el álbum en un estudio de Hollywood, junto a James Taylor y Joni Mitchell, que también estaban trabajando en sus proyectos. La banda de sesión era experimentada, y todo se armó con mucha calma. La portada del disco muestra a King sentada en su casa, con una tela que había tejido ella misma, y su gato cerca. Era un momento personal, y el disco reflejaba eso.
Las canciones eran escritas por ella misma o con colaboradores como Gerry Goffin y Toni Stern. Algunas ya habían sido famosas antes, pero en Tapestry se volvieron más profundas. La canción "You’ve Got a Friend" fue un éxito, y la gente la recordó como algo que te abrazaba. El disco fue bien recibido, y se convirtió en algo que seguía siendo relevante, años después.