Inicio · Álbumes · Herbie Hancock · Head Hunters

Head Hunters 1973
Álbum · por Herbie Hancock ↗ Ver artista

Head Hunters

Head Hunters es el disco donde Herbie Hancock dejó atrás los experimentos etéreos de su sexteto Mwandishi para bajar a tierra firme. Grabado en septiembre de 1973 en dos estudios de San FranciscoWally Heider y Different Fur Trading Co.—, el álbum nació de la necesidad de Hancock de conectar con algo más terrenal después de años explorando sonidos "espaciales". En lugar de guitarras, apostó por el Hohner Clavinet, un instrumento que se convirtió en su sello en este disco. La sección rítmica —Paul Jackson en bajo y Harvey Mason en batería— le dio ese groove relajado pero contundente, mientras que Bennie Maupin aportó su madera desde el grupo anterior. El resultado fue un híbrido donde el jazz-funk y el funk se mezclaban con una frescura que atrajo tanto a oyentes de jazz como de rhythm and blues.

Año
1973
Canciones
4
Duración
41 min 38 seg
Escuchar el álbum

4 canciones

Lista de canciones

# Título Disponible
01

Chameleon

15:41
02

Watermelon Man

6:29
03

Sly

10:18
04

Vein Melter

9:10

Sobre el álbum

Head Hunters, según DoReSol

El disco tiene solo cuatro canciones, pero cada una marca un territorio distinto. "Chameleon", el tema que abre, es un clásico instantáneo gracias a su línea de bajo sintetizada en un ARP Odyssey y un ritmo que late en 16avos. Hancock y Mason le dieron un giro a "Watermelon Man", un viejo éxito de Takin’ Off (1962), añadiendo percusión africana y un detalle curioso: Bill Summers sopla en una botella de cerveza para imitar la flauta hindewho de los Mbuti Pygmies. "Sly" es un homenaje al líder de Sly & the Family Stone, con un groove que avanza sin prisa pero sin pausa. Cierra "Vein Melter", un tema lento donde Hancock y Maupin se lucen en el Fender Rhodes, con algún que otro efecto sintético que asoma entre las notas. Dos de estos cortes —"Chameleon" y "Vein Melter"— se editaron en un sencillo de 45 RPM, pero con versiones recortadas que dejaban fuera partes clave de la grabación original.

El impacto fue inmediato: Head Hunters llegó al puesto 13 del Billboard 200, algo inusual para un disco de jazz en esa época. En 2008, la Library of Congress lo incluyó en su National Recording Registry, reconociéndolo como una pieza culturalmente relevante. Pero más allá de los números, lo que quedó fue ese sonido que definió una era: un jazz que bailaba, un funk que improvisaba y un disco que, sin buscarlo, se convirtió en puente entre mundos musicales.