De este trabajo surgieron varias canciones que resonaron fuerte. "Don't Stop Believin'" se convirtió en un himno, alcanzando el puesto número 9 en el Billboard Hot 100. Junto a ella, "Who's Crying Now" llegó al número 4, "Still They Ride" al 19 y "Open Arms" al 2. También "Stone in Love" se ganó un lugar fijo en las radios de rock. El impacto de Escape fue tal que, en julio de 2021, fue certificado como disco de Diamante en Estados Unidos por vender más de diez millones de unidades, consolidándose como el álbum de estudio más exitoso de la banda.
La recepción crítica de Escape tuvo sus matices. Si bien algunas reseñas contemporáneas, como la de Deborah Frost para Rolling Stone en 1981, lo describieron de forma poco favorable, con el tiempo la perspectiva cambió. Reseñas retrospectivas, como la de Mike DeGagne en AllMusic, le otorgaron cuatro estrellas y media, destacando la perdurabilidad de sus temas y cómo evocan sentimientos de romance juvenil y rebeldía, apoyados en una composición sólida y una ejecución musical cuidada. Incluso publicaciones como Kerrang! y Classic Rock lo han reconocido en encuestas como uno de los mejores álbumes de AOR y rock de todos los tiempos. Como dato curioso, en 1982 se lanzó un videojuego para Atari 2600 inspirado en el álbum, llamado Journey Escape.