Dos canciones marcaron el rumbo del disco antes incluso de que saliera. Cose della vita / Can’t Stop Thinking of You, su colaboración con Tina Turner, sonó en radios de todo el mundo y se convirtió en un puente inesperado entre el pop europeo y el mainstream estadounidense. La versión original en italiano, con ese estribillo que se queda pegado, ya era un éxito en Italia, pero al añadirle la voz de Tina Turner en la versión bilingüe, el tema ganó otra dimensión. Por otro lado, Più bella cosa —con su riff de guitarra acústica que abre paso a un coro emotivo— se volvió un himno instantáneo en países como España y Latinoamérica, donde Ramazzotti ya tenía fuerte presencia.
La recepción fue inmediata: el álbum vendió más de dos millones de copias en su primer año y le valió nominaciones en los MTV Europe Music Awards y los World Music Award. Lo curioso es que, a pesar del éxito comercial, el disco no buscaba sonar como los demás. Las letras, escritas entre giras y estudios de grabación, hablan de amor, recuerdos y pequeños momentos cotidianos, pero sin caer en el dramatismo exagerado que a veces caracteriza al género. Incluso en temas como Se bastasse una canzone, donde la melodía es sencilla, el enfoque está en la interpretación vocal, que aquí suena más relajada que en sus primeros trabajos.