Una de las piezas centrales del álbum es sin duda El anillo del Capitán Beto. El tema arranca con un acorde de guitarra distintivo y una línea de bajo que crean una tensión inmediata, introduciendo la historia de un colectivero de Buenos Aires que se transforma en un explorador espacial. La letra, inspirada por Spinetta en lecturas de Jean Paul Sartre, narra aventuras intergalácticas pero también sentimientos de soledad. Esta canción ha sido reconocida en encuestas, apareciendo entre las mejores del rock argentino según Rolling Stone y rock.com.ar. Curiosamente, la figura del "Capitán Beto" generó una asociación popular con Norberto «Beto» Alonso, un futbolista de River Plate de los años 70, a pesar de que Spinetta negó explícitamente esa conexión, aunque la letra contiene guiños como la mención a un banderín del club.
Otro tema que resalta es Los libros de la buena memoria, también destacado entre las composiciones más significativas del músico. El álbum, que en su edición original de vinilo acreditaba a toda la formación, incluyendo a Gubitsch, se convirtió en un referente. En 2009, Perdonado (niño condenado), otro corte del disco, fue elegido por Spinetta para ser interpretado en el histórico concierto "Spinetta y las Bandas Eternas", un repaso por toda su trayectoria.