Canciones como Welcome to the Jungle, Paradise City y Sweet Child o' Mine se convirtieron en la carta de presentación de este trabajo, definiendo gran parte de su identidad y resonando fuertemente en la escena musical de Estados Unidos, inspirando incluso numerosas versiones. Pero la fuerza de Appetite for Destruction no se detiene ahí; prácticamente todos sus temas alcanzaron un impacto internacional notable. Este álbum debut se convirtió en el más vendido de la historia, superando los 30 millones de copias a nivel mundial y alcanzando el primer puesto en las listas Billboard en Estados Unidos, donde obtuvo 18 certificaciones de platino. Además, se le reconoce como un pilar fundamental para definir el sonido del hard rock en la segunda mitad de los años ochenta.
La historia detrás de la formación de la banda y la gestación de este disco es interesante. Poco después de formarse en 1985, hubo cambios importantes, como la salida del guitarrista original Tracii Guns y la llegada de Slash, consolidando la alineación clásica con Axl Rose, Duff McKagan, Slash, Steven Adler e Izzy Stradlin. Axl Rose ya traía consigo material escrito de su etapa en Hollywood Rose, como Back Off Bitch y Don't Cry, aunque algunas, como November Rain, quedaron fuera para no saturar el álbum con baladas, reservándolas para trabajos posteriores. En 2018, se lanzó una versión remasterizada, Appetite for Destruction: Locked N' Loaded, que revivió el interés por este trabajo, incluso volviendo a posicionarse en los primeros puestos de las listas décadas después de su lanzamiento original.