La historia detrás
Cuando Aretha Franklin grabó You Send Me en 1968, tomó una canción que ya tenía una historia importante. Originalmente, fue escrita e interpretada por Sam Cooke, y lanzada como su primer sencillo en 1957. La versión de Cooke fue un éxito rotundo, alcanzando el primer puesto tanto en las listas de Rhythm & Blues como en el Billboard Hot 100, siendo su único número uno en esta última. Esta grabación se realizó en Los Ángeles en junio de 1957, y se lanzó junto a una versión de Summertime en el sello Keen. La canción se considera un hito en el género soul, al que Cooke ayudó a dar forma.
La interpretación de Aretha Franklin, que aparece en su álbum Aretha Now, captura la esencia romántica de la letra original, que describe cómo un ser amado puede afectar profundamente a nivel emocional. Sin embargo, Franklin la imbuye con su distintivo estilo vocal, influenciado por el gospel, dándole una potencia y un alma únicas. Esta versión se destaca entre las muchas que se han hecho de You Send Me, consolidando su lugar como una de las interpretaciones más recordadas y demostrando la habilidad de Franklin para hacer suyas las canciones.