La historia detrás
La canción *That’s the Way* se grabó en un contexto de experimentación sonora, buscando expandir los límites de lo que la banda podía crear. Se realizó en tres locaciones distintas, con una parte importante del trabajo llevándose a cabo en Headley Grange, una casa de campo, utilizando el Rolling Stones Mobile Studio. También hubo sesiones adicionales en Island Studios y Olympic Studios en London. Al igual que en trabajos anteriores, los miembros de la banda, Robert Plant en la voz, Jimmy Page en las guitarras, John Paul Jones en el bajo y teclados, y John Bonham en la batería, se encargaron de toda la instrumentación, sin recurrir a músicos invitados. En este álbum en particular, se amplió notablemente el rango de instrumentos utilizados, con Jones destacándose como un multi-instrumentista talentoso, explorando diversos teclados y cuerdas, incluyendo sintetizadores y mandolina. La duración total de la pieza es de 5:37.
La banda, formada en 1968, se caracterizó por fusionar elementos de un amplio espectro de influencias, desde el blues y el rock and roll hasta el soul, la música celta, la música india, el folk e incluso el country. El productor de la grabación fue Peter Grant junto a Jimmy Page, y la ingeniería de sonido estuvo a cargo de Andy Johns y Terry Manning, con Andy Johns también realizando la mezcla. A pesar de que la banda se disolvió en 1980, su música sigue teniendo una gran difusión y ha influido notablemente en el rock. Hasta la fecha, han vendido más de 300 millones de álbumes a nivel mundial.