La historia detrás
Hay una historia interesante detrás de That Means a Lot, una canción que, aunque no llegó a ser un gran éxito para The Beatles en su momento, terminó siendo grabada por otro artista y publicada en 1965. La pieza fue escrita principalmente por Paul McCartney y acreditada a Lennon–McCartney. Sin embargo, John Lennon mismo, en una entrevista de 1980, señaló que era mayormente obra de McCartney. La banda grabó varias tomas de la canción en febrero y marzo de 1965, con la intención de incluirla en la película y banda sonora de Help!. A pesar de los esfuerzos, The Beatles no quedaron satisfechos con el resultado, sintiendo que no lograban interpretarla como querían. De hecho, Lennon comentó que sentían que habían "arruinado" la canción y decidieron dársela a alguien que pudiera hacerla mejor.
Fue Brian Epstein, el manager de The Beatles, quien facilitó la cesión de la canción a P.J. Proby, otro artista que él representaba. La versión de Proby, producida por Ron Richards y con arreglos y dirección de George Martin, se lanzó en septiembre de 1965 y alcanzó el puesto número 24 en la lista del NME. La grabación de The Beatles, por su parte, no vio la luz hasta 1996, cuando se incluyó en el álbum The Beatles Anthology 2. McCartney, en una conversación con Mark Lewisohn en 1988, reconoció que hubo varias canciones que no los convencían del todo o que sentían que no estaban completamente terminadas, y That Means a Lot era una de ellas.