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Del álbum
Rockin’ 50’s Rock n’ Roll
The Crickets
Datos
TonalidadBb major
Compás4/4
Tempo129 BPM
Duración2:04
ÁlbumRockin’ 50’s Rock n’ Roll
La historia detrás
La historia detrás de *That’ll Be the Day* es fascinante, un ejemplo de cómo las ideas pueden surgir de la casualidad y la inspiración. La frase que da título a la canción nació en una sala de cine, luego de que Buddy Holly y Jerry Allison vieran la película *The Searchers* en junio de 1956. La repetición de la frase "that'll be the day" por parte de John Wayne en la pantalla resonó en los jóvenes músicos, quienes la tomaron como punto de partida para su composición.
La primera vez que se grabó esta idea fue en julio de 1956, en Nashville, con Buddy Holly y un grupo llamado The Three Tunes. Sin embargo, el sello Decca Records, que ya no estaba muy satisfecho con los sencillos anteriores de Holly, decidió no lanzar esas grabaciones. Meses después, en febrero de 1957, Holly y su nueva banda, The Crickets, volvieron a grabar la canción en los estudios de Norman Petty en Clovis, New Mexico. Esta segunda versión, lanzada por Brunswick Records, fue la que realmente despegó. A pesar de que el contrato de Holly con Decca le impedía regrabar material de la sesión de 1956, su productor, Norman Petty, encontró una manera de sortearlo acreditando a The Crickets como los intérpretes principales para la nueva discográfica, que a su vez era una subsidiaria de Decca. Esta versión se incluyó en el álbum debut de The Crickets, *The "Chirping" Crickets*, lanzado en noviembre de 1957. La grabación se hizo en vivo, con todos los músicos tocando juntos, sin retoques posteriores.
El éxito de esta versión de 1957 fue considerable. Alcanzó el estatus de disco de oro en Estados Unidos por vender más de un millón de copias, un logro reconocido en 1969. La canción también ha recibido honores importantes a lo largo del tiempo: fue incorporada al Grammy Hall of Fame en 1998 y en 2005 fue incluida en el National Recording Registry, una lista que destaca grabaciones de valor cultural, histórico o estético para Estados Unidos. Además, la grabación de 1957 de *That’ll Be the Day* apareció en la banda sonora de la película *American Graffiti* de George Lucas en 1973, un álbum que llegó al primer puesto en las listas de Billboard y fue certificado triple platino. Incluso, la versión original de 1956, que Decca no había querido lanzar en su momento, terminó editándose como sencillo en septiembre de 1957, aunque no logró entrar en las listas de popularidad.
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