La historia detrás
Superstar, según DoReSol
En Superstar, Sheryl Crow no canta sobre un ídolo de cartón, sino sobre alguien que se cree grande solo por el reflejo de su propio nombre en los medios. La canción avanza con un ritmo que parece arrastrarse entre el blues y el rock, como si cada acorde arrastrara un poco más el peso de esa fama hueca. El bajo dibuja líneas que se repiten sin prisa, mientras la voz de Crow se mueve entre la ironía y el cansancio, como si supiera que detrás de cada "superestrella" hay alguien que solo repite lo que le dijeron que debía ser.
Grabada en los Kingsway Studios de Nueva Orleans, esta pista es parte del disco que lleva su nombre, lanzado en 1996. Allí, Crow asumió por primera vez el rol de productora principal, algo poco común en ese momento para una artista de su perfil. El álbum, grabado en Luisiana, mezcla géneros sin pudor: el rock se entrelaza con el folk, el country y hasta toques de hip hop, pero siempre con un pie en ese sonido crudo que evoca a los viejos estudios de grabación. Superstar dura casi cinco minutos, suficiente para que la canción respire y se desarrolle sin prisas, como si cada nota tuviera que justificar su existencia. El trabajo de mezcla quedó en manos de Tchad Blake, quien le dio ese aire de distorsión controlada que hace que la voz de Crow suene como si estuviera hablando desde el otro lado de un cristal empañado.
Del álbum
Sheryl Crow
Sheryl Crow · 1996 · Track 11
Datos
Créditos
Música Sheryl Crow, Jeff Trott