La historia detrás
Straighthate, según DoReSol
El riff inicial de Straighthate no suena como el resto del álbum. Mientras Roots se sumerge en ritmos tribales y texturas brasileñas, esta canción arranca con un groove pesado y directo, casi como un puñetazo sonoro. No hay percusión tribal ni colaboraciones con Carlinhos Brown aquí: solo la batería de Igor Cavalera golpeando en un tempo constante, la guitarra de Andreas Kisser marcando acordes cortantes y la voz de Max Cavalera escupiendo letras con una crudeza que contrasta con el experimentalismo del disco. La mezcla final, a cargo de Andy Wallace y Steve Sisco, le da un aire sucio y orgánico, como si la hubieran grabado en un sótano en lugar de en un estudio profesional.
Grabada en 1995 en Belo Horizonte, Straighthate es una de las pocas canciones de Roots que no incluye las colaboraciones de músicos brasileños que definen el sonido del álbum. Los créditos técnicos revelan un equipo de ingenieros —Rob Agnello, Chuck Johnson y Richard Kaplan— trabajando bajo la producción de Ross Robinson, quien buscaba capturar la energía cruda de la banda. Duró 5 minutos y 22 segundos, un tiempo que se siente justo para el caos controlado que propone: ni demasiado larga ni demasiado corta, como un golpe seco que deja marca. El tema cerró la era de Max Cavalera en Sepultura, lanzado en febrero de 1996 en Europa y tres semanas después en Estados Unidos, marcando el final de una etapa antes de su salida definitiva de la banda.
Del álbum
Roots
Sepultura · 1996 · Track 6
Datos
Créditos
Letra Max Cavalera
Música Sepultura