La historia detrás
En *Some Unholy War*, la voz de Amy Winehouse se sumerge en la complejidad de un amor incondicional, uno que está dispuesto a enfrentar cualquier adversidad. La letra nos presenta a una narradora que se compromete a acompañar a su pareja en sus batallas, sin importar el precio. Hay una mezcla de determinación y una palpable ansiedad ante lo desconocido, un sentimiento que se intensifica en el estribillo, donde se plantea la pregunta sobre el motivo de la lucha y se reafirma la disposición a dar la vida por el ser amado. Es una declaración de lealtad y fortaleza, un retrato de ser el pilar de apoyo para quien se ama. La canción, con una duración de 2:23, fue parte de Back to Black, su segundo y último álbum de estudio, lanzado el 27 de octubre de 2006.
La grabación de Back to Black, que tuvo lugar entre 2005 y 2006, buscó capturar la esencia de la música pop y soul de los años 60. Para lograrlo, Winehouse colaboró con los productores Salaam Remi y Mark Ronson, quienes trabajaron junto a la banda The Dap-Kings de Sharon Jones. El objetivo era fusionar esos sonidos de antaño con el R&B contemporáneo y el neo-soul. La mezcla final de *Some Unholy War* estuvo a cargo de Gary Noble y James M. Wisner, bajo la producción de Salaam Remi. Este álbum, en general, se nutre de la tumultuosa relación de Amy Winehouse con Blake Fielder-Civil, explorando temas como la culpa, el duelo, la infidelidad, el desamor y el trauma. El debut de Winehouse, Frank, lanzado en 2003, ya había recibido elogios y éxito en el Reino Unido, obteniendo una nominación al Mercury Prize. Sin embargo, fue Back to Black el que catapultó a Winehouse a un reconocimiento sin precedentes, sumando seis nominaciones a los Premios Grammy, de las cuales ganó cinco, incluyendo Canción del Año y Grabación del Año. Este logro la convirtió en la primera mujer en obtener tantos galardones en una sola noche y la primera artista británica en ganar cinco Grammys.