La historia detrás
Seven Prayers no es solo otra canción en The Epic, sino un momento donde el saxofón de Kamasi Washington se estira hasta tocar algo que parece más grande que el jazz mismo. El tema fluye en 7:36 de puro vuelo melódico, sin pausas forzadas, como si cada nota respirara en su propio tiempo. No es un tema que se escuche de fondo: exige atención, pero no por complejidad técnica, sino porque te arrastra a un lugar donde la música no suena como ejercicio, sino como oración.
La grabaron entre varios ingenieros —Tony Austin, Chris Constable, Julie Everson, Carson Lehman, Conrad Leon, Brian Rosemeyer y Tyler Shields— en sesiones donde el sonido vivo primaba sobre la perfección de estudio. Kamasi Washington no solo tocó el saxofón, sino que también se encargó de los arreglos y la producción, dando forma a un disco que, al salir el 5 de mayo de 2015, se convirtió en un puente entre el jazz clásico y una audiencia que no siempre lo buscaba. El álbum recibió un puntaje promedio de 83 en Metacritic, con reseñas como la de Thom Jurek en AllMusic, que destacó cómo The Epic logra ser "accesible sin perder profundidad".