Acordes en preparación
Todavía no analizamos el audio de esta canción. Cuando esté listo, vas a ver el reproductor de acordes sincronizado con el video.
La historia detrás
Se é tarde, me perdoa, según DoReSol
Si te fijás en la duración de Se é tarde, me perdoa —un minuto cuarenta y cinco—, no parece gran cosa. Pero en esos ciento cinco segundos está condensado todo lo que João Gilberto había estado buscando desde que llegó a Río en 1950: un modo de tocar la guitarra que sonara como si el tiempo se estirara sin perder nunca el compás. No es una canción que se escuche, se siente; no se canta, se susurra. La voz de Gilberto flota sobre la base rítmica como si cada sílaba tuviera peso de pluma, y la guitarra hace de contrapunto, marcando el pulso con una precisión que parece casual pero es calculada al milímetro. No hay adornos, ni coros, ni arreglos que distraigan: solo la guitarra, la voz y ese aire de quien sabe que lo simple puede ser lo más difícil de lograr.
Este tema apareció en O amor, o sorriso e a flor, el tercer disco de Gilberto, lanzado en Brasil en 1961. Lo curioso es que antes de llegar a las tiendas brasileñas, ya había cruzado el Atlántico: en 1960 la discográfica Capitol lo incluyó en Brazil's Brilliant João Gilberto, un álbum pensado para presentar su sonido al público estadounidense. No era un experimento: era una declaración. Gilberto, junto a Antônio Carlos Jobim, estaba llevando la bossa nova más allá de Río, y Se é tarde, me perdoa era una de esas piezas que, sin aspavientos, lo explicaba todo. El productor Aloysio de Oliveira —que ya conocía el oficio de llevar música brasileña a otros mercados— le dio el espacio justo para que la grabación respirara sin prisas. No hubo overdubs ni correcciones de último momento: lo que escuchás es lo que grabó Gilberto en el estudio, en una sola toma, como si el disco entero dependiera de que esa canción no se desarmara. Y no lo hizo.
Del álbum
O amor, o sorriso e a flor
João Gilberto · 1960 · Track 5
Datos