Acordes en preparación
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Del álbum
Damn Right, I’ve Got the Blues
Buddy Guy · 1991 · Track 4
Datos
La historia detrás
En Mustang Sally la canción se mueve como un coche recién estrenado: el ritmo R&B se estira con esa cadencia juguetona que hace que el cuerpo no pueda quedarse quieto. La letra, sencilla pero pegajosa, cuenta la historia de una mujer que pide un auto y luego se va, dejando al narrador con la sensación de que algo se le escapó. Pero lo que realmente atrapa no es solo la anécdota, sino cómo el groove se balancea entre lo burlón y lo irresistible, como si la canción misma supiera que está a punto de convertirse en un clásico de los garitos.
La canción nació en 1965, cuando Mack Rice la escribió como un chiste interno para la banda de Della Reese, inspirado por el capricho de su director por un Ford Mustang. Al principio se llamó Mustang Mama, pero Aretha Franklin le sugirió el cambio a Mustang Sally, un título que sonaba más directo y con gancho. La versión original de Rice llegó al puesto 15 en las listas de R&B en 1965, pero fue la interpretación de Wilson Pickett en 1966 —incluida en The Wicked Pickett— la que la llevó al puesto 23 y le dio ese aire de himno que sigue sonando fresco décadas después. Buddy Guy la grabó en 1991 para Damn Right, I've Got the Blues, demostrando que el tema trasciende épocas y estilos. También apareció en la banda sonora de The Commitments y hasta en un episodio de Glee, donde Roderick, Quinn Fabray, Brittany Pierce y Santana Lopez le dieron su propio giro.