La historia detrás
Man Made, según DoReSol
Esta canción suena como un viaje en el tiempo, pero no por los sintetizadores futuristas que usa, sino por cómo su estructura juega con lo inesperado. El tema arranca con un ritmo que parece repetirse, pero en realidad se mueve en un compás de siete tiempos, algo que le da ese aire hipnótico y distinto a casi todo lo que sonaba en 1982. Es como si la banda hubiera tomado un loop y lo hubiera estirado justo lo necesario para que no encaje en ningún molde conocido, pero sin perder nunca la melodía pegajosa que lo sostiene. Ese detalle, que pasa desapercibido al escucharla por primera vez, es lo que hace que cada vez que vuelve a sonar, uno sienta que está descubriendo algo nuevo.
La grabaron en Liverpool, en un estudio prestado y con equipos que no eran los más modernos de la época, pero eso no les impidió crear un sonido que terminó definiendo buena parte de la década. Mike Howlett se encargó de la producción y Mike Shipley de pulir cada detalle técnico, aunque el resultado final tiene esa frescura de lo hecho sin filtros. El álbum al que pertenece, Photograph, salió en abril de ese año y terminó siendo uno de esos discos que no solo vendieron bien, sino que dejaron huella: llegó al Top 10 en Estados Unidos y hasta tuvo un sencillo, I Ran (So Far Away), que se coló en las listas de Australia y Nueva Zelanda. Pero esta canción en particular, Man Made, con sus cinco minutos y cuarenta segundos, es la que mejor captura esa mezcla de ciencia ficción y melancolía que la banda exploraba en cada pista.
Del álbum
A Flock of Seagulls
A Flock of Seagulls · 1982 · Track 11
Datos
Créditos
Música Frank Maudsley, Paul Reynolds, Ali Score, Mike Score