La historia detrás
La rubia tarada, según DoReSol
Sumo grabó «La rubia tarada» en 1985, pero su semilla estaba en un demo de 1983 llamado Corpiños en la madrugada. Ahí ya asomaba el título «Una noche en New York City», que luego mutaría al que todos conocemos. La canción no solo arrancó como un tema más del disco Divididos por la felicidad, sino que se convirtió en el empujón que sacó a la banda de los pubs de Buenos Aires y los llevó a tocar en el teatro Astros. Con sus tres minutos y cuarenta y tres segundos, el tema se quedó con el primer lugar en el álbum y se quedó como el hit que definió esa época.
La letra, escrita por Luca Prodan, Germán Daffunchio y Diego Arnedo, no habla de una rubia cualquiera: retrata a esa figura que encarna lo superficial de los ochenta, cuando la Argentina empezaba a abrirse al mundo después de la dictadura. Prodan, que venía de vivir en Escocia y tenía el ojo puesto en la escena post-punk de Joy Division, usó el tema para mostrar el contraste entre quienes se dejaban llevar por lo vacío y quienes, aunque pocos, seguían despiertos. El nombre mismo del disco es un guiño a esa búsqueda: un homenaje a la banda británica que, como ellos, mezclaba oscuridad con melodía. Grabado en los estudios CBS de Buenos Aires, el álbum se presentó en mayo de 1985 y marcó el inicio de una carrera que, sin quererlo, terminó redefiniendo el rock argentino.
Del álbum
Divididos por la felicidad
Sumo · 1985 · Track 1
Datos
Créditos
Letra Luca Prodan
Música Diego Arnedo, Germán Daffunchio, Luca Prodan