La historia detrás
La canción *Doll* de Foo Fighters, con su duración de apenas 1 minuto y 23 segundos, se presenta como una pieza fugaz pero intensa. Su inclusión en el álbum The Colour and the Shape, lanzado en 1997, marca un punto de inflexión para la banda. Fue el primer trabajo grabado con la formación completa, a diferencia del álbum debut de 1995, que fue enteramente obra de Dave Grohl. Este disco, en general, es visto como un pilar del sonido post-grunge y generó varios sencillos que se volvieron habituales en las radios de rock en Estados Unidos, consolidando a la banda como una fuerza importante en la escena musical de 1997 y 1998.
La grabación de The Colour and the Shape contó con un equipo considerable de ingenieros: Ryan Boesch, Todd Burke, Bradley Cook, Don Farwell, Ryan Hadlock, Jason Mauza y Geoff Turner, mientras que la mezcla estuvo a cargo de Chris Sheldon y la producción general fue de Gil Norton. Dave Grohl, quien había formado Foo Fighters en 1994 tras su paso por Nirvana y Scream, reunió a Pat Smear, Nate Mendel y William Goldsmith para dar forma a esta nueva etapa, buscando un sonido más colectivo que resonaría en trabajos posteriores como All My Life o Times Like These.