La historia detrás
Hall & Oates convirtieron un viaje en un hit. Todo empezó en el asiento trasero de un auto: Janna Allen tarareó un estribillo que se le había ocurrido y, en ese momento, Daryl Hall supo que ahí había algo. No era solo una melodía pegajosa, sino un gancho que se clavaba en la memoria. En cuestión de minutos, Hall armó la progresión de acordes en un teclado y, junto a Sara Allen, le dio forma a la letra del verso. El resultado fue Did It in a Minute, un tema que no solo se escucha, sino que se siente en el primer compás.
La grabación llegó en 1981 en el Electric Lady de New York City, un estudio que ya olía a clásicos. Bruce Buchalter se encargó de capturar el sonido en cinta, mientras Neil Kernon pulió los detalles en la mezcla. El disco Private Eyes —donde quedó incluida— salió al mercado en marzo de 1982 bajo el sello RCA, pero la canción ya venía con un pedigree curioso: su estribillo jugaba con la repetición de *"did it"*, un recurso que Hall & Oates habían tomado prestado de Eric Carmen y, antes aún, de los Beach Boys. La broma musical se cerró cuando el tema escaló al puesto nueve en el Billboard Hot 100, consolidándose como uno de los tres sencillos del álbum en llegar al top diez.