La historia detrás
Cruces de Gin en Sal, según DoReSol
Esta canción nació en un momento de prueba, cuando Fito armaba temas para una banda sonora que nunca llegó a filmarse. Grabada en 1988, Cruces de Gin en Sal quedó como un registro de esas sesiones, un documento que luego se filtró como parte de un casete demo llamado Novela. Solo 3 minutos y 19 segundos de duración, pero con un peso que trascendió su origen: tres canciones de este material terminaron siendo reversionadas en otros discos oficiales años después. “As de Poker” apareció en Circo Beat (1994), “Novela” se convirtió en “Nada es para siempre” en el álbum Sol en Cinco de Fabiana Cantilo (1995), y “Las brujitas” derivó en “Ay” dentro de Piojos y piojitos (1991). No era un proyecto pensado para durar, pero terminó dejando huellas en la carrera de Fito antes de que el artista alcanzara su explosión comercial.
En esa época, Fito ya formaba parte de la escena de la Trova rosarina, aunque su nombre aún no resonaba como lo haría en los noventa. El casete Novela fue uno de esos trabajos que circularon sin pretensiones, sin saber que algunas de sus melodías terminarían en discos más pulidos. La canción Cruces de Gin en Sal quedó ahí, como un fragmento de un rompecabezas que el tiempo fue completando. Hoy, cuando se escucha, suena a ese instante en el que un artista prueba ideas sin saber cuáles sobrevivirán. Y algunas, como esta, lo hicieron.
Del álbum
Novela
Fito Páez · 2025 · Track 7
Datos