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Second Toughest in the Infants

por Underworld · Álbum Second Toughest in the Infants

Born Slippy .NUXX

Tonalidad A# Tempo 92 bpm Compás 4/4 Duración 9:54
Capo 0
Tono A#
Vel.
◫ Modo Cine

Del álbum

Second Toughest in the Infants

Second Toughest in the Infants

Underworld

Datos

TonalidadA#
Compás4/4
Tempo92 BPM
Duración7:36
ÁlbumSecond Toughest in the Infants
ISRCUK7EF9500001

La historia detrás

Cuando te sumergís en *Born Slippy .NUXX*, te encontrás con una energía que te atrapa de inmediato. La base rítmica, con ese bombo que parece golpear sin descanso, te impulsa, mientras las voces distorsionadas y los acordes de sintetizador crean una atmósfera que evoca algo casi celestial. Es una pieza que, según cuentan, nació de una noche de copas en Wardour Street, en Londres. El letrista, Karl Hyde, se inspiró en las conversaciones que escuchaba en bares, similar a cómo Lou Reed plasmó el ambiente de Nueva York en su disco de 1989. También encontró eco en las viñetas de Motel Chronicles de Sam Shepard, que capturan momentos y sensaciones sin un principio ni fin claros. Hyde empezó a documentar su entorno con cuaderno y cámara, y en ese proceso, escribió sobre su lucha con el alcoholismo, buscando reflejar cómo una persona ebria percibe el mundo en fragmentos, reteniendo solo pequeñas partes de la memoria. En esa búsqueda, se redujo a "un trozo de carne".

La grabación de las voces de Karl Hyde se hizo en una sola toma. Si se perdía, repetía la misma frase, dando lugar a ese icónico "lager, lager, lager, lager". El productor, Rick Smith, describió las letras como un reflejo de "esta energía de movimiento, y de tiempo y lugar", comparándolas con una pintura abstracta. Aunque algunos interpretaron la canción como una celebración del desenfreno, la intención de Hyde era más bien un "grito de ayuda", y le resultaba irónico que el público levantara sus latas de cerveza durante las actuaciones. La pieza se lanzó originalmente en mayo de 1995, como cara B de otro tema, y no generó mucha atención. Sin embargo, todo cambió cuando apareció en la película *Trainspotting* en febrero de 1996. El director, Danny Boyle, la describió como el "latido" del film, capturando sus "subidas eufóricas tras bajadas intensas". A pesar de que Underworld inicialmente dudó en ceder los derechos, Boyle los convenció. El relanzamiento del single en julio de 1996, impulsado por la banda sonora, la llevó al segundo puesto en las listas británicas. Fue un momento que sorprendió a Rick Smith, al escucharla en la radio matutina, y lo interpretó como una señal de que la música y la cultura estaban evolucionando y expandiéndose más allá de los clubes.
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